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ZANAHORIA, LA
RECETA PARA UNA LARGA VIDA
Mayo 9 de
2005
La razón de que los conejos vean bien no
es que ninguno lleve gafas, como decía el chiste, pero sí lo debe ser su
predilección por las zanahorias. El alto contenido en betacaroteno de
esta hortaliza la convierte en una alimento
preventivo
contra las enfermedades degenerativas de la vista, como las cataratas.
Este hecho ya era conocido desde hacía miles de años. Se ha comprobado
que el betacaroteno favorece la buena visión, especialmente la nocturna,
y fortalece las membranas mucosas, hasta el punto que su déficit puede
afectar al. recubrimiento del ojo y por tanto ocasionar sequedad,
infecciones e incluso ceguera.
Las últimas investigaciones sobre esta
sustancia que el organismo transforma en vitamina A cuando lo necesita,
han ampliado el conocimiento de sus propiedades. Un estudio de la
Harvard Medical School ha demostrado que un paciente con retinitis
pigmentaria, una enfermedad degenerativa de la vista, que a la edad de
32 años comience a tomar una cápsula diaria de vitamina A, podrá
conservar un cierto grado de visión útil hasta los 70 años, mientras que
si no la consume la perderá a partir de los 63.
Lo que ha despertado mayor interés entre
científicos y consumidores son las propiedades anticancerígenas del betacaroteno. Ya en
1980, investigadores británicos comprobaron que quienes consumían a
diario frutas y verduras ricas en betacaroteno tenían cerca de la mitad
de riesgo de padecer cáncer que quienes no tenían esa
costumbre. Otros estudios con fumadores también demostraron la capacidad
del betacaroteno de reducir el riesgo de sufrir esta enfermedad.
Más recientemente, científicos de la
Universidad de ComelI, en Nueva York, han hallado que el ácido retinóico,
producido por el organismo a partir de los carotenos, puede bloquear la
división incontrolada de células que origina el cáncer.
Estos resultados se atribuyen a las propiedades antioxidantes del
betacaroteno. Los antioxidantes son unas sustancias, entre las que se
encuentran también las vitaminas B2, E y C, y los minerales manganeso y
selenio, que neutralizan los radicales libres, moléculas que
han perdido un electrón y que atacan a las moléculas sanas, llegando
incluso a alterar el ADN y a ocasionar cáncer.
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El cambio es de adentro para afuera, afecta todas
tus relaciones, porque cuando tú cambias, tu entorno cambia. |
Los radicales libres son
producto de nuestra respiración celular, por lo que no se puede escapar
de ellos. Sí podemos, no obstante, tratar de contrarrestados consumiendo
antioxidantes y evitando, en la medida de lo posible, los factores de
riesgo, como el sol, el tabaco, la polución y el estrés.
En esta acción frente a los radicales
libres parece que reside la eficacia del betacaroteno contra el cáncer.
“Su acción antioxidante es importante, al igual que ocurre con la
vitamina E”, destaca Miguel Aizpún, presidente del grupo de Cosmética de
la Academia Española de Dermatología.
ANTIENVEJECIMIENTO
Lo que, a juicio del especialista,
convierte al betacaroteno en un interesante elemento en dermocosmética y
dermatología es su posible uso contra las enfermedades de la piel
inducidas por el sol, especialmente las lesiones estivales benignas en
escotes y antebrazos, y contra el envejecimiento. Aunque reconoce que no
evita las lesiones del envejecimiento “sí que puede retrasarlas”
asegura.
Y si mantiene el cuerpo joven, también
podría hacer lo propio con la mente. Los antioxidantes contenidos en
frutas y verduras se relacionan con el retraso en el daño cerebral
asociado con la edad, tanto a nivel cognitivo como en el sistema
nervioso central.
No acaban ahí las posibilidades del
betacaroteno o, al menos, de la zanahoria, ya que se han investigado sus
propiedades contra el colesterol, con muy buenos resultados hasta el
momento. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos sometió a un
grupo de voluntarios al consumo de 2 ó 3 zanahorias diarias y se
comprobó como los niveles de colesterol se reducían en un 11%. Estudios
específicos con mujeres en la Universidad de Harvard hallaron que
aquellas que tomaban 5 o más raciones de zanahoria a la semana tenían un
riesgo de infarto un 68% menor que las que solo las tomaban una sola vez
al mes.
Fuente: Revista Salud y
Belleza No 3 de abril 30 de 2005 Medellín Colombia
Nota: este boletín se edita cada
semana, haga su colección no se lo pierda.
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